domingo, 5 de octubre de 2014

La razón del Estado

El Estado como dominio establecido sobre los pueblos, como el conjunto de leyes que guían a los súbditos, sin embargo “La razón del Estado” se lleva por “el conocimiento de los medios aptos para fundar, conservar y ampliar tal dominio”. Involucra al príncipe, su sabiduría, valor y virtud, mismos halagos que al no saber controlarlos por la grandeza de su riqueza, dan paso al vicio desmesurado de la concupiscencia y al mismo tiempo, su derrota.
    El fundar y ampliar el Estado implica en el conjunto de individuos que lo llenan, el Estado no puede ser sin súbditos y su control sin el dominio a estos. Bien, pueden ser de una naturaleza estable o inestable, apacible o violenta, dedicados al comercio o a la milicia pero estos son en misma medida súbditos o no lo son.
   La causa de la ruina de los estados es por parte de las causas intrínsecas o extrínsecas. Las primeras son las internas y las genera el príncipe ya sea por su juventud, ineptitud, idiotez o perdida de reputación. Al tiempo que su crueldad con los súbditos hace inclinar a estos con otro señorío, su idiotez y superficialidad por las riquezas insulta el honor los hombres generosos, pues al disgregar  las fuerzas por querer abarcar más de lo que entra en sus posibilidades gana desprecio. Las extrínsecas son aquellas por engaño y poder enemigo. El Estado que sea atacado por fuera difícilmente cae si su pueblo no ha entrado en las causas intrínsecas.
    El Estado es mejor conservarlo que engrandecerlo, pues el conservar requiere virtud y sabiduría y el ganarlo solo involucra el poder. Esto cae en el correcto tamaño de un Estado para que no se pierda. Uno de tamaño pequeño se verá expuesto a los Estados grandes por su debilidad, y un Estado grande causa el recelo de sus vecinos y se unen, haciendo todos juntos lo que no puede hacer uno solo. Al crecer también la riqueza lo hace con la avaricia, la envidia, el lujo y la vanidad raíz de todo mal y las causas intrínsecas. En este se estima la riqueza y no la virtud, la ofrenda y no la riqueza. Creciendo el Estado caen las bases de su firmeza. El correcto es el de tamaño mediano, pues no es tan débil por tamaño ni tan ostentoso por la grandeza.
    El Estado debe ser continuo y no discontinuo, al ser discontinuo sus separación solo expone la debilidad del país por partes. Al tener continuidad traen mayor estabilidad y fuerza. Para poder conservarlo consiste en la tranquilidad y paz de los súbditos y en caso de tener perturbaciones pueden ser por parte de los súbditos o los extranjeros. Las perturbaciones dentro del país se dan en dos partes: guerra civil o rebelión, sin embargo se pueden esquivar por el amor que se gana el príncipe y la reputación. La excelencia en la virtud del príncipe se da ya sea, en bondad y cortesía generando amor, o por fuerza y grandeza logrando reputación.
    La justicia asegura en  cada uno lo suyo y se da en dos partes. Del rey hacia el súbdito, aquí el rey no debe de consumir ni atormentar a los ciudadanos, debe reconocer las fatigas y servicios ofreciendo la comodidad del pueblo. Y la segunda parte es de súbdito con súbdito, en esta posición es mantener la ciudad libre de violencia y fraudes. El rey al no poder juzgar a todos debe de tener ministros idóneos que lo suplan. Estos magistrados no pueden ser de los pueblos ni extranjeros, deben ser los sometidos y se debe de prevenir su corrupción dándoles un salario y poniéndoles castigos gravísimos, además de acatarlos a las leyes para que no guíen por sus pasiones.
    La liberalidad no se debe de dar a los indignos y de poco en poco. El príncipe debe de tener por ojo la prudencia y por mano el valor, debe de tener el conocimiento de los efectos y costumbres de su pueblo. Debe tener pleno conocimiento de artes militares, siendo el mejor capitán y soldado, para ser estratega debe de tener el conocimiento de la geometría y analizar pero como príncipe y no como ciudadano.
    La prudencia y el buen manejo de la República deben ser por experiencia y esta se debe fomentar con la lectura de la historia, ya que la escritura es el registro del éxito o fracaso de los principados. El buen príncipe debe medir sus amistades y enemistades, no debe fiarse de la paz y bajar la guardia “la paz desarmada es débil”, además de cuidarse de tener en el consejo súbditos fieles de otros príncipes los proyectos que se autoricen serán los mejores fundados y maduros sin llegar a la innovación, ya que esta altera los objetos que la historia ha dado reputación en el pueblo generando el odio, y si se deben hacer, será de manera cuidadosa y muy lentamente.
    Todas las virtudes anteriores no duraran sin la religión y la templanza. La religión e introduce como sostén del Estado sometiendo a los súbditos por fuerzas sobrenaturales, no solo por cuerpo y fuerza, también por conciencia y pensamiento. El Rey la utiliza ya que al estar con Dios el comportamiento que le brindan los ciudadanos será de paz y armonía. La templanza aleja los vicios y es nodriza de la virtud.
    El Estado necesita el entretenimiento y se puede dar en la abundancia, la justicia, la paz y el bajo costo de los alimentos. Sin embargo los individuos son inestables por naturaleza y se necesitaran nuevas e innovadoras formas de entretener, las mejores son aquellas que estimulan el cuerpo y el alma, las demás solo entretienen. Las empresas honradas y grandiosas requieren utilidad para el entretenimiento ya sea civiles (construcciones, puentes, coliseos) o militares (gloria y riquezas).
    En el Estado habrá tres clases de ciudadanos: opulentos, pobres y medianos. Los opulentos por sus riquezas corrompen y los pobres por la necesidad se corrompen, los más fáciles de gobernar serán los de en medio. El príncipe de quien más debe cuidarse es de aquellos que se engrandecen por valor ya sea en guerra o en paz ya que representan una amenaza, y de los pobres, pues al no tener nada que perder causan disturbios.
    Ahora, para calmar los disturbios primero se debe de controlar a los ciudadanos y envilecer el ánimo el príncipe debe dar ocupaciones a sus súbditos en trabajos mecánicos, como la agricultura y las artes, estas enamoran al individuo y no lo hacen pensar más allá del trabajo. Para debilitar las fuerzas se debe de privar a la juventud de dinero ya que es utilizado para conseguir armas, sin embargo aun caen en la posibilidad de unirse, y la mejor manera de acabar con ellos es implantar las sospechas y la desconfianza entre ellos, de esta manera no se llega al disturbio y no hay necesidad de involucrar la fuerza.
    Para asegurarse de los enemigos externos hay que tenerlos lejos levantando fortalezas con maquinas y municiones de guerra, deben de estar en un lugar de utilidad para defender a la ciudad. La manera de prevenir es llevando la guerra hasta la ciudad ajena. En dado caso de que el reino se vea en peligro de padecer una destrucción, un príncipe sabio sabrá librar el inminente peligro cediendo al enemigo.
    Las fuerzas del príncipe son: gente, dinero, bastimento, municiones y armas, con el fin de mantener y ampliar el Estado. El príncipe debe de encargarse de la profesión de hacer dinero para in fin digno, la riqueza que este tenga será utilizada para la guerra y se obtienen de dos modos: aprovechando todos los ingresos del Estado y abstenerse de los gastos superfluos. Los ingresos ordinarios son aquellos que se obtienen del pueblo y que no despojan de una manera violenta a los súbditos de sus bienes, como los impuestos, si no son lo suficiente para cubrir el gasto se pedirán prestamos a los ciudadanos ricos.
    Los ingresos extraordinarios son los pagados por extranjeros en forma de tributos, donaciones y honorarios, todos para el mismo fin: cubrir los gastos de la guerra. El príncipe se debe cuidar de la vanidad y los gastos innecesarios al bien público. Puede aceptar los donativos de una manera mesurada y atesorarse de forma tal que la riqueza sea conforme con el resto del poder de esta manera tendrá bastante gente que es la verdadera fuerza del poder, de la cantidad y el valor.
    Para acrecer la gente y las fuerzas se deben de propagar las propias y quitárselas a los otros. Se propagan las propias con la agricultura, las artes y favoreciendo la educación. Se quitan a los otros agregándoles enemigos, arruinando las ciudades vecinas y contratando gente para el propio servicio. Sin embargo para hacer crecer el Estado y el número de habitantes se debe de implementar la industria, esta se formara por la elaboración de diferentes instrumentos artificiales gracias a los medios naturales, de esta forma se fortalece la economía y amplia el Estado.
    Para acrecer las fuerzas es necesaria gente con valor, soldados que estén instruidos en el arte de la guerra, ya que pocos soldados con valentía valen más que muchos viles y cobardes. El principal fundamento de un dominio es la independencia del Estado y no hay mejor manera de hacerlo que siendo superior o igual a la del enemigo, de esta manera no necesitas de lo ajeno. Para tener éxito en las batallas no se debe de utilizar la milicia ni las fuerzas ajenas.
    La milicia solo se interesa en la paga y es fácil de revelarse, y las fuerzas ajenas solo se preocuparan por su rey. La formación de los soldados involucra el orden y la firmeza del ejército y para mantenerse necesitan una causa y la disciplina. La causa justifica su ataque brindando firmeza y seguridad ya sea por defensa de la religión, del Estado o por el honor. Y la disciplina es el arte de hacer un buen soldado, aquel que obedezca valerosamente educado por premios y castigos, por fatigas que los templa y refuerza además de la implantación de la necesidad que al convertirse en virtud aumenta el valor de los soldados.

    La razón del Estado es el timón que el príncipe debe guiar para llevar tanto a su barco como a su tripulación. La adquisición del territorio, el conservar y ampliar conlleva la escancia del pueblo que lo lleva que las reglas y la conciencia que se deben adquirir son por herencia del poder y la virtud que envuelven al príncipe. Lleno de sabiduría, fortaleza y bondad, la razón del Estado como virtud del hombre. 
    Me parece una muy buena obra por que nos da las bases y la esencia del orden que debe el Estado, además de que las situaciones expuestas en el libro y como se resuelven en teoría son magnificas maniobras pensadas con sabiduría y experiencia. 

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Bibliografía
Giovanni Botero, La razón de Estado, pp. 91-185

"La política" de Aristóteles

La política de Aristóteles toma al Estado y su ciencia como la conjunción de las virtudes de los hombres pasando por el amo y el esclavo, la economía, la ciudad perfecta, la educación, la protección de la nación y el matrimonio. Analiza las cualidades y defectos para la perfecta incorporación de estos al gobierno reintegrándolos por medio de la belleza, la paz y lo virtuoso todo esto como base de la armonía social.
    
   En el libro primero de “La política” de Aristóteles menciona la cuidad o asociación política como la búsqueda de beneficios por parte de los individuos en este conglomerado la naturaleza del hombre demanda la existencia de un amo y un esclavo, el amo tiene la inteligencia por ser capaz de la previsión por lo tanto tiene la autoridad y el mando, mientras que el esclavo tiene la fuerza corporal para la ejecución de las ordenes del amo por lo cual es el que obedece. Esto da paso a lo que se constituirá como la primera familia; Amo y esclavo.
    
    La naturaleza que existe en los hombres exige lo justo y esto es, que uno sirva y otro mande, claro, solo cuando la naturaleza lo declare y exista la amistad entre el amo y el esclavo lo que quiere decir que el amo demande lo que el esclavo sabe hacer, cuando sea por razones externas a la naturaleza la relación del amo y el esclavo se toma como efecto de una ley y una violencia. Ya pasando el primer vínculo familiar, estos vínculos en su conjunto forman la primera aldea, cuando la población crece las necesidades y la organización deben actualizarse.
    
    En la primer aldea el que rige será el más viejo, cuando el numero de aldeas y poblados aumente aparecerá la ciudad perfecta, su fin, la necesidad de vivir bien, el hombre al estar dotado de la palabra diferencia lo útil de lo perjudicial y lo justo de lo injusto tomando su más grande arma que la naturaleza le pudo dar, la virtud y la prudencia. Al ser la justicia la base de la sociedad constituye el orden social.   En la porción mínima de este Estado la justicia ya se implanta en la economía domestica y la distribución de los papales en la familia, el del amo como ingreso de bienes y de la voluntad más fuerte, la esposa como un individuo de virtud débil más nunca reprimido y los hijos como los de voluntad no formada.
    
    La economía doméstica da hincapié a las riquezas, Aristóteles nos dice que la economía es aquella que hace de cosas a los hombres de primera necesidad  para que pueda vivir bien, sin embargo la producción y la multiplicidad de instrumentos dan la obtención de bienes que son entendidos como riqueza, cuando esto en realidad es lo indispensable para ser feliz. Cuando el intercambio de productos se da en la necesidad que aumentar la riqueza ya no se puede hacer el cambio de un objeto por otro, apareciendo la moneda, el comercio al menudeo y la exportación e importación de productos y bienes creciendo como elementos de la riqueza el comercio y el salario.
    
    Los hombres que disfruten de la valentía y la generosidad aplicando el valor de la virtud a su entorno ese será el individuo digno de ser llamado amo, pues al tener la razón y la fuerza que liderada por su alma y no por las vanidades del cuerpo forjaran la paz como fin mediático de las confrontaciones sociales con los esclavos, empleados en el papel que la naturaleza les apropio con las fuerzas corporales y la obediencia.
    
    En el tercer libro de Aristóteles habla del Estado, el gobierno, el ciudadano y la constitución como la función de un concepto ayudando al pleno desarrollo del siguiente.
   
   En el Estado la población va a ser separada por las edades de los hombres al mismo tiempo esta clasificación descarta a los ancianos y a los jóvenes. Los ancianos son colocados en la sociedad como hombres ya jubilados y los jóvenes de tomaran como ciudadanos incompletos entonces ¿Quiénes son los verdaderos ciudadanos? Aristóteles nos dice que el rasgo del verdadero ciudadano va a ser aquel que goce de las funciones de juez en otras palabras las magistraturas.
    
  En la obra se coloca la siguiente interrogante ¿El Estado puede cambiar, o son los individuos los que lo cambian? El Estado es una asociación de ciudadanos que obedecen una constitución si la constitución cambia, cambia el Estado, variando de una constitución a otra y de una democracia a otra. El verdadero ciudadano es aquel que tiene voz para hablar y que lo cubre una ley pudiendo así gozar plenamente de sus derechos. Al tiempo que el Estado es para el hombre y el hombre para el Estado incluye la virtud de los ciudadanos de bien para hacer peso en este.
   
    El tener una propiedad dentro de la ciudad no te acredita como ciudadano, se es ciudadano cuando se participa en los poderes públicos llamados magistrados u hombres de política, estos ciudadanos se diferencian de los hombres libres, los magistrados son hombres de bien y virtuosos dueños de los intereses comunes, y el hombre libre es la combinación de la obediencia con la negligencia de seguir las ordenes. La constitución al ser hecha por magistrados tiene que ser soberana ante el gobierno.
    
     La constitución pura es la consulta de los intereses de la población, mientras que en cuanto cambien las costumbres de los hombres de bien por el corrompido interés en sus fines particulares aparece lo que es la constitución corrupta y la forma de expresarse en el gobierno que dictamina. Las formas de expresión en el Estado son por medio de: Tiranía (poder por medio de la fuerza y los intereses individuales del gobernante), Oligarquía (poder centrado en unos pocos) y la demagogia (Poder en el nombre del pueblo y para el pueblo). Con estas tres maneras de manipular el Estado se pierde su verdadero sentido que es el desenvolvimiento y comodidades de la existencia, se pierde la igualdad, la equidad política y la soberanía como la virtud e ilustración de cada individuo.  
    
    En el cuarto libro se habla de la vida más perfecta tomando como punto central al gobernante y la ubicación de la ciudad.
   
     La vida más perfecta toma a la virtud por guía. El gobernante de la ciudad debe de cumplir dos condiciones, la primera es tener un fin admirable, y segundo los actos que conduzcan a este fin. El gobernante debe ser una persona que reúna los tres bienes externos del cuerpo y del alma: virtud, razón y conducta. El gobernante debe de conocer a los habitantes y forjar entre ellos la armonía y el afecto.
    
     Puesto que a mejor constitución es la que permite al gobernante dar la mejor administración al pueblo, la mejor administración es la que da mejor felicidad y la felicidad es el desarrollo completo de la virtud absoluta como componente de las características que debe de tener el gobernante. Las aptitudes que se juntan son para el fin de gobernar la ciudad una ciudad que debe de tener una buena expansión territorial basta para la cantidad suficiente de individuos así como las condiciones del clima para cuidar la salud de sus habitantes.
    
     La ciudad debe de tener las rutas marítimas del comercio por mar y tierra así como la protección de muros contra los ataques enemigos en las guerras, sin embargo nos dice Aristóteles que el comercio debe depender del interior del Estado. Un país independiente se abastera así mismo sin la necesidad de exportar e importar productos para el cambio. De la ubicación del estado pasamos a la composición. Los grupos que conforman el Estado son: Labradores, artesanos, comerciantes, esclavos, ejercito, los jueces y legislativos, ricos y magistrados.
   
      En un Estado justo la igualdad es Justicia por lo tanto el gobernante debe de fijar la forma para repartir el poder y los legisladores llevar a los hombres a la virtud, teniendo como resultado: la naturaleza por ser hombre, las costumbres por ser bueno y la razón por ser inteligente. Para poder lograr esto la educación es primordial para el desarrollo de individuos virtuosos, desempeñando su cuerpo en los primeros años de vida para no deformar su estructura y que funcionaran en la guerra, a una edad de ocho años ilustrarlos con canciones y obras que inculcaran aprendizajes en ellos que les servirían para su fututo y finalmente cuando fueran adultos llenarlos de inteligencia y razón.
    
     Para poder lograr esto no solo se necesitaba de buenos magistrados, también era de buenos padres. Para poder tener un hijo en buenas condiciones los padres tenían que estar en edad reproductiva de poder procrear un hijo sano, ni muy jóvenes pero tampoco viejos para poder educar a los hijos en la plenitud mental de los padres.
    
    El Estado se va a fundar bajo la certeza de una constitución democrática llevada por hombres de bien, llenos de virtud y razón. La composición de la ciudad y su economía va a tener necesidades y la naturaleza dictara cual va a ser la fuerza corporal que llevara a cabo estas tareas. Todo esto ocultándose bajo la fortaleza de murallas y un independiente comercio.

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 Bibliografía
Aristóteles, La política, Grupo Editorial Tomo, México, 2007, pp. 256